La osteoporosis (pérdida avanzada de resistencia ósea) es el tipo más común de enfermedad ósea. Una de cada cinco mujeres mayores de 50 años presenta osteoporosis. Por lo general, la pérdida de resistencia ósea ocurre de manera gradual en un período de años y no presenta síntomas. Muchas veces la persona sufrirá una fractura antes de darse cuenta de la presencia de la enfermedad.

La enfermedad se inicia a los 35 años.

La pérdida moderada de resistencia ósea se denomina osteopenia. Una de cada tres mujeres presenta osteopenia después de los 35 años. Un tratamiento oportuno puede evitar la osteoporosis porque cuando ocurre una fractura, la enfermedad ya se encuentra en su etapa avanzada, y el daño es grave.

La densitometría ósea permite realizar pruebas de osteoporosis en el marco de los chequeos periódicos que debe realizarse una mujer para mantener una buena salud. La prueba es simple y rápida. El examen es indoloro y sólo demora 5 minutos. Se obtienen resultados inmediatos que ayudan a definir las opciones de tratamiento apropiadas. También permite realizar estudios seriados para controlar los resultados del tratamiento.

La osteoporosis se puede prevenir.

El diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado reducen significativamente el riesgo de fractura y el consiguiente deterioro del estado general. El programa computacional en el que se realizan estos exámenes permite evaluar el resultado del tratamiento y modificarlo de ser necesario. El formato en el que se archivan los resultados permite que puedan ser enviados a distancia para interconsulta con centros especializados.

El tratamiento debe ser integral, el uso de medicamentos (bifosfonatos) debe estar acompañado de cambios en los hábitos y la corrección de otras enfermedades concomitantes. La homeopatía y el ejercicio también son beneficiosos.