Sólo entre un cinco y un 10% del total de los casos puede atribuirse a los antecedentes familiares, esto porque una mutación del gen BRCA-1 (responsable del cáncer mamario) pudo haberse expresado en alguna pariente por factores compartidos por la paciente. Algunos estudios indican que si a la madre se le diagnosticó cáncer antes de los 30 años, el riesgo de la hija es cercano al 50%. Por el contrario, si el cáncer lo tuvo después de los 50 años, entonces las probabilidades disminuyen a alrededor del 25%.

El 90% de las pacientes en que aparece un cáncer no tienen antecedentes familiares, razón por la cual los exámenes preventivos son indispensables en el total de la población y no solo en aquellas que tienen antecedentes.

Según el Centro de Control de Enfermedades (CDC) los factores que tienen relevancia en el riesgo de padecer un cáncer de mama son los siguientes:

Factores que disminuyen su riesgo

  • Tener la primera menstruación más tarde.
  • Comenzar la menopausia a menor edad.
  • Haber dado a luz a más hijos, tener el primer hijo a una edad joven y amamantar.
  • Hacer ejercicio de manera regular.
  • Mantener un peso saludable.

Factores que aumentan su riesgo

  • Uso a largo plazo de terapia de remplazo hormonal.
  • Tener antecedentes personales de cáncer de mama o de otras enfermedades no cancerosas en las mamas.
  • Tener antecedentes familiares de cáncer de mama (ya sea por el lado materno o paterno de la familia).
  • Haber recibido algún tipo de radioterapia en el pecho o la mama.
  • Exposición a dietilestilbestrol (DES) (por ejemplo, si usted tomó DES durante el embarazo o si su madre tomó DES cuando estaba embarazada con usted).
  • Mamas densas detectadas en una mamografía.
  • Beber alcohol.
  • Trabajar en el turno de noche.

 

FORMAS DE PREVENIR

El autoexamen es probablemente un buen mecanismo para pesquisar un tumor, pero solo son palpables tumores de más de un centímetro, y estos pueden ya ser malignos e invasivos. Es conveniente que una vez al mes, ojalá una semana después de la menstruación, la mujer palpe la superficie de la mama y ante cualquier sospecha (poroto) acuda a su médico. Es necesario que su médico le enseñe a realizarse adecuadamente este autoexamen.

La Mamografía Digitalizada periódica junto con la Ecotomografía de Alta Resolución son los exámenes de elección para diagnosticar a tiempo un cáncer en sus etapas curativas.

A partir de los 40 años las mujeres sin antecedentes que aumenten el riesgo deben realizarse una Mamografía y una Ecotomografía de Alta Resolución anual. Aquellas mujeres con cualquiera de los factores de aumento de riesgo descritos anteriormente deben iniciar su chequeo anual a los 35 años.

Siempre que aparezcan signos o síntomas de enfermedad se debe consultar y eventualmente adelantar el inicio de los exámenes periódicos.

COMBATIENDO LA ENFERMEDAD

Que nadie está libre de sufrir este cáncer es cierto. Es más, las cifras así lo indican: más de mil mujeres en Chile mueren al año por esta causa.

Es conveniente conocer qué pasa cuando hemos detectado alguna anormalidad en nuestras mamas.

ENSALUD ha implementado la Biopsia CORE bajo visión ecográfica que permite tomar muestras de la zona afectada y realizar un estudio histológico para saber si es benigna o potencialmente cancerosa.

Si bien es cierto las palabras “cáncer de mama” se asocian con extirpación de ésta, la primera opción de los médicos es retirar sólo el tumor a través de lo que se conoce como tumorectomía, por ser menos traumática para la paciente. Se debe considerar, que esta es una opción cuando el diagnóstico es oportuno y la lesión es pequeña. Lesiones mayores o invasivas requieren extraer la mama completa para evitar que el cáncer avance hacia el resto del cuerpo.

CONTROL PERIÓDICO

El control médico periódico junto a la Mamografía y la Ecotomografía Mamaria permiten diagnosticar la enfermedad a tiempo para que el tratamiento sea curativo y mientras más precoz, menor es la alteración anatómica secundaria al tratamiento.