A PROPÓSITO DEL CÁNCER DE MAMA

Los Humanos somos la única especie que tiene un período post-reproductivo (en la mujer también conocido como post-menopausia) y es muy importante ya que abarca más de la mitad de la vida. Se extiende desde los 45 hasta más allá de los 90 años.

En la mujer el cambio del período reproductivo al post-reproductivo no es abrupto, sino mediante un largo proceso de transición (perimenopausia) que se extiende desde los 42 hasta los 58 años. Ocurren muchos cambios, siendo el más visible la pérdida de la capacidad reproductiva y el término de las menstruaciones.

Durante este proceso de transición los cambios afectan a diferentes órganos (ovarios, útero, mamas, tiroides y huesos), aparecen múltiples síntomas que no matan, pero que disminuyen la sensación de bienestar físico y anímico. Sangrados anormales, anemia, cambios de ánimo, estados depresivos, dolor o molestias durante las relaciones, falta de deseo sexual y dolor de cabeza son frecuentes después de los 35 años, especialmente entre los 40 y 50.

Muchos de estos síntomas se van intensificando en forma progresiva a través de los años, pero como son tan comunes y nos acostumbramos a ellos, llegamos a considerar que son normales y que hay que aceptarlos. Casi todos se pueden corregir o reducir a un nivel que no afecten la sensación de bienestar, basta con un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado.

Los exámenes preventivos tienen por objetivo diagnosticar enfermedades antes que produzcan síntomas, ya que en muchas ocasiones los síntomas aparecen cuando la enfermedad ya se encuentra en estado avanzado y su tratamiento es más difícil, siendo muchas veces solamente paliativo.

El cáncer de mama se relaciona directamente con la edad (a mayor edad, mayor frecuencia) y con el número de menstruaciones acumuladas durante la vida, no se puede prevenir pero si diagnosticar a tiempo. La mamografía, complementada con una ecotomografía de alta resolución, permite el diagnóstico en etapas tempranas, con una alta posibilidad de tener un tratamiento curativo.

La mamografía debe realizarse en forma anual a partir de los 40 años en mujeres sin antecedentes personales ni familiares de cáncer de mama y a partir de los 35 años cuando existen estos antecedentes. También tienen un riesgo algo más elevado las mujeres que no tuvieron embarazos y aquellas en que su primer hijo nació después de los 30 años, o sea a mayor número de menstruaciones, especialmente antes del primer embarazo que dure más de 5 meses, mayor el riesgo de desarrollar esta enfermedad.

El cáncer de mama no es la única patología que aumenta su frecuencia con la edad, las lesiones de ovario, tiroides, vesícula y la osteoporosis también se manifiestan después de los 35 años. Por eso el Centro Médico de la Mujer Ensalud ha desarrollado un programa que permite realizar todos los exámenes preventivos en un mismo lugar y en menos de 2 horas.